viernes, 11 de marzo de 2011

Vacio..

Vacío, solo vacío.... Vacío que llena poco a poco tu interior, vacío.... y en medio del vacío cae la soledad como una gota fría, haciendo un eco que recorre toda tu conciencia, frío eco... fría soledad... oscuridad.
Nunca el ruido dolió tanto, nunca fue la soledad tan ruidosa, nunca fue la oscuridad tan negra...y no puedes ver la luz, aunque siempre esta ahí, escondida, esperando tras el vacío, escondida bajo el eco, tras la soledad, tras el frío, en la oscuridad... bajo el hielo, ese hielo que es la angustia y que va cortando el vacío, y que a pesar de ser vacío, duele. Y llega un punto en el que ya no hay dolor, en el que el eco es tu amigo, la soledad tu testigo, el frío tu mejor abrigo... y entonces te conformas, te derrumbas, abandonas, y... te transformas, porque ya has tocado fondo y no puedes ir mas abajo, y entonces el vacío va perdiendo su espacio, el eco se calla y la luz entra para llevarse el frío... y entonces ya no hay soledad, vuelves a tener apoyo, vuelves a tener ilusión, la felicidad es tu balcón al que te asomas para que te llene toda... y ahora vuelves a sonreír con tus labios de gominola.
Ñuzca.

Mejor aferrarse a las pocas sonrisas que puedes encontrar en tu vida, a las personas que con solo una mirada parecen haber construido de un pequeño sentimiento una pasión, que al miedo, ya que una vez que entras en su juego no se presenta opción ni momento de salir.

Mini, te amo.

"Haces que se me pasen las horas y salga el sol, a veces hasta antes de tiempo"

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